lunes, 12 de diciembre de 2011

Actitudes de un Valiente

Actitudes de un Valiente

 

Admitir que te equivocaste

Hacer lo que es correcto, aunque los demás no lo hagan

Hablarle a alguien que no conoces

Decir “No” cuando otros están tratando de que hagas algo que sabes que no debes hacer

Decir la verdad y aceptar las consecuencias

Defender algo en lo que crees, aunque podría significarte el rechazo o el ridículo o incluso el daño físico

Defender a alguien a quien se considera impopular o inaceptable

 

VIVIR TU FE CON TODO TU CORAZON, con toda tu mente, tu alma, TU FUERZA, sin importar lo que te cueste.

 

Aunque no son restos sencillos, dice la palabra que mayor es el que está en mi y en ti, si Dios te ha dado una palabra o una promesa, aun cuando parezca descabellado defenderla o llevarla a cabo, vale la pena hacer el esfuerzo, sabemos que no habrá justo avergonzado y tendrás la recompensa de tu obediencia y tu fe. Recuerda también que  hay promesa para cada uno de los valientes que asumen el reto:

 

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en donde quieras que vayas. Josué 1:9

 

 

 

 

 

 

 

Psicóloga Licda. Dilcia Acuña
Centro Integral Dana y Con Voz de Mujer
(506) 83135326 / (506) 22348554
radio@convozdemujer.com

 

martes, 6 de diciembre de 2011

Una Lagrima

Una Lagrima

 

Una lágrima: es eso que humedece los ojos del mundo, y que el mundo se empeña en ocultar

Es eso que tragamos tantas veces, por orgullo, para demostrar fortaleza, por vergüenza o dignidad, y queda atorada en la garganta, apretada en el corazón, comprimiéndonos todo. Es tan profunda que no sabemos con certeza de donde nace, ni se podrá mirar alguna vez.

A veces una lagrima: cicatriza una herida, lava una pena y ablanda un dolor.

Una lagrima es un recuerdo, una angustia, una desesperación, una interrogante, también puede ser el comienzo del perdón, la primera luz de la rectificación que hace estrechar una mano.

Una lágrima es a veces la gota mágica que nos hace cambiar por dentro cuando tenemos que pagar nuestra cuota de dolor, la lagrima ayuda a desintoxicarnos de la angustia. a veces la derramamos por un corazón querido, o en la intimidad de la amistad, la lagrima une, estrecha, funde, sana y limpia nuestro interior.

La lagrima transforma, enseña, disuelve los rencores, las espinas, las malas hierbas que van creciendo, la lagrima descubre y el que ignora tus motivos no te conoce.

La lagrima es un don

Así que no te avergüences de tus lagrimas y nunca pienses que son derramadas en vano porque cada uno de ellas tiene un significado especial. Y recuerda que los que lloran son bienaventurados porque cada uno de ellos recibirán consolación Mateo 5:4

 

 

jueves, 1 de diciembre de 2011

El Síndrome del Patito Feo

 

Habían nacido 6 patitos su mama estaba muy contenta de ver a sus nuevos retoños que con tanto costo había tenido.

 

Uno a uno fueron saliendo, pero faltaba uno todos concentraron su atención en el huevo que permanecía intacto, incluso los patitos recién nacidos, esperando ver algún signo de movimiento.

En segundos el huevo comenzó a romperse y de él salió un sonriente pato, más grande que sus hermanos, pero ¡sorpresa!, este era muchísimo más feo que los otros seis.

Su madre se moría de vergüenza por haber tenido un patito tan feísimo y le apartó con el ala mientras prestaba atención a los otros seis.

El patito empezó a entristecer porque poco a poco se comenzó a dar cuanta que allí no le querían...pasaban los días y por más que el patito lo deseaba su aspecto no mejoraba, al contrario, empeoraba, pues crecía muy rápido y era flaco y estirado, además de bastante torpe el pobrecito.

Sus hermanos le jugaban pesadas bromas y se reían constantemente de él llamándole feo y torpe. El patito decidió que debía buscar un lugar donde pudiese encontrar amigos que de verdad lo quisieran a pesar de su desastroso aspecto y una mañana muy temprano, huyó por un agujero.


Así llegó a otra granja, el patito feo creyó que había encontrado un sitio donde por fin le querrían y cuidarían, pero se equivocó y también se fue de ahí corriendo. Al fin llegó la primavera y el patito pasó por un estanque donde encontró las aves más bellas que jamás había visto.

 

Eran elegantes, gráciles y se movían con tanta distinción que se sintió totalmente acomplejado porque él era muy torpe. De todas formas, como no tenía nada que perder se acercó a ellas y les preguntó si podía bañarse también.

Las aves que el patito vio eran hermoso Cisnes, y ellos le respondieron:

- ¡Claro que sí, eres uno de los nuestros!

A lo que el patito respondió:

-¡No te burles!. Ya sé que soy feo pero no deberías reír por eso...

- Mira tu reflejo en el estanque -le dijeron ellos- y verás cómo no te mentimos.

El patito se introdujo incrédulo en el agua transparente y lo que vio le dejó maravillado.

 

El patito feo se contemplo en el espejo del agua y se maravillo al verse, había crecido convirtiéndose en un hermoso cisne. En ese momento comprendió que había nacido por error en el nido de una familia de patos.

 

Nuestras diferencias no son necesariamente malas, trágicas, horribles, el que no encajemos no nos hace feos, en nuestra esencia y diferencias están las más hermosas cualidades que nos definen como personas únicas y especiales.

 

 

 

Psicologa Licda. Dilcia Acuña
Centro Integral Dana y Con Voz de Mujer

(506) 83135326 / (506) 22348554
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